Procesión de Cristo de Mayo

El 13 de mayo pasado se realizó la tradicional procesión de Cristo de Mayo, una tradicional instancia donde se recuerda al violento terremoto ocurrido el 13 de mayo de 1647 que derribó gran parte de Santiago, excepto parte de la Iglesia de san Francisco y algunos muros de la Iglesia de San Agustín incluyendo el que albergaba a la escultura confeccionada por el fraile peruano agustino Fray Pedro de Figueroa, junto a otro artesano anónimo, que desde ese entonces comenzó a llamarse “Señor de la Agonía”.
Luego del terremoto, el obispo agustino, Fray Gaspar de Villarroel, quiso sacar la corona de espinas que quedó en el cuello de la escultura, pero al momento de hacerlo vino sobre la ciudad, una réplica telúrica. Al intentarlo por segunda vez, volvió a ocurrir otro fuerte movimiento, por lo que optó por dejarla en ese lugar. Ante este acontecimiento, ordenó que se hiciera una procesión por la ciudad cada 13 de mayo recordando tan milagroso hecho.

La procesión de este año, fue presidida por el Vicario de la zona Centro, P. Francisco Llanta, junto a una multitud de fieles entre los que se contaba con la Cofradía propia del Cristo de Mayo y el Colegio san Agustín, sus profesores y estudiantes. Una vez culminada la procesión, la escultura entra al templo mayor de los agustinos en Chile, para iniciar con alegría la Eucaristía, presidida por el P. Francisco Llanta y concelebrada por el Padre Provincial Enrique Catalán y hermanos sacerdotes y religiosos de la Orden.

La procesión se realizó viviendo el Vía Crucis de Jesús y entre cantos, rezos y aplausos el “Cristo de Mayo” transitó por las calles Agustinas, Ahumada, Catedral y Estado, acompañando al pueblo fiel y acrecentando el fervor de muchos corazones.

Por: Comunicaciones Agustinos

Revisa a continuación algunas imágenes que quedaron para el recuerdo