Cristo de Mayo – Tradición y piedad

Templo Cristo Mayo

El 13 de mayo de 1647, un fuerte terremoto azotó a la ciudad de Santiago, destruyó casi por completo a la ciudad, excepto contados lugares, uno de ellos una pared del Templo san Agustín. En esta pared se encontraba el Cristo de la Agonía, que desde 1613 se erguía para la devoción y la piedad del pueblo fiel.

El obispo para la fecha del terremoto era agustino, Mons. Gaspar Villarroel, quien pronto se percata que la corona de espinas que debería estar en la frente del Cristo, se había desplazado hacia la garganta. El obispo intenta devolverla a su lugar, pero en ese preciso instante, coincide el intento con una fuerte réplica del terremoto. Mons. Villarroel organiza una procesión por el centro de Santiago que hasta el día de hoy los fieles celebramos junto al Cristo de la Agonía.

Este año 2016, una gran cantidad de fieles nos acompañó en la procesión que recordaba el primer recorrido del Cristo, por las calles de Santiago, junto a los cofrades, a los religiosos de la Orden de San Agustín y a los cientos de devotos, nos encomendamos a María y a la protección de su Hijo, pidiendo por la protección de nuestra ciudad, por las necesidades más urgentes de nuestro país: la defensa de la vida, educación de calidad y gratuita, nuestros hermanos de Chiloé y el difícil momento que viven, un salario ético para todos, también por todos aquellos que donan su vida por la protección de los demás y todas las intenciones particulares de aquellos que asistieron a esta manifestación de piedad popular.

A medida que la procesión iba avanzando, muchos fieles se fueron sumando, algunos se detenían y santiguaban con la señal de la cruz. Nuestra invitación es a que te sumes a esta actividad que cada año encuentra más sentido en la realidad de nuestra sociedad chilena. Los católicos debemos manifestar y expresar nuestra fe y nuestros más profundos deseos de reconciliación y misericordia con los sufrimientos de nuestra patria.

20160513_211527 [1024x768] Colegio San Agustín de Santiago, en altar mayor del Templo de  San Agustín