LA INTERIORIDAD Y LA BÚSQUEDA DE DIOS.
San Agustín concibe la interioridad como plenitud de ser y de vida en la que el conocimiento de sí mismo abre al conocimiento de Dios e incluye toda la riqueza del mundo creado. "Así, el Espíritu, volviéndose a sí mismo, comprende la hermosura del universo, el cual toma su nombre de la unidad" (S. Agustín de Ordine 1,2,3).Asumimos el camino de la interioridad agustiniana como un proceso de constante crecimiento en el conocimiento y unificación personal, abiertas a la transcendencia y a la comunicación con Dios y con los hermanos.

LA VIDA FRATERNA
Nos lleva a vivir unánimes teniendo una sola alma y un solo corazón hacia Dios para anunciar así la fraternidad que Dios quiere instaurar entre los hombres. Cristo es el centro de unificación personal y de comunión entre nosotras, por lo que nos esforzamos en crear comunidades abiertas a la misión, donde se practique el diálogo, la búsqueda en común, el compartir de penas y alegrías, el perdón, la ayuda mutua y la atención a las necesidades de cada una.

EL SERVICIO A LA IGLESIA
Las llamadas del Espíritu son incesantes y están vinculadas a la historia. Por eso la fidelidad al Carisma exige de nosotras una escucha atenta y total disponibilidad para ser enviadas a donde los compromisos apostólicos nos soliciten haciendo presente el REINO por la fraternidad universal, el amor, la justicia y la paz. Nuestra misión especifica de evangelizar mediante la educación y promoción tiene como preferencia los ambientes pobres y necesitados y los territorios de misión.

Remontándonos un poco más a los orígenes, en el año 1883, un grupo de Agustinas Terciarias del Beaterio de Barcelona, nos mostraron su audaz y voluntaria respuesta a una necesidad concreta de la Iglesia, asumiendo con ejemplar disponibilidad las misiones en el Archipiélago Filipino, para encargarse de la educación de las niñas huérfanas a causa de la peste del cólera.Unos años después, en 1890, Querubina, Mónica y Clara, se equiparon de incondicional disponibilidad y abandonaron su apacible retiro del Beaterio, para fundar un noviciado en Madrid con la finalidad principal de formar religiosas para ser enviadas como misioneras a Filipinas y poder dar atención a las huérfanas. Es así como nace la Congregación de Agustinas Misioneras cuando dicha comunidad, que además de la formación atendía un orfanato de niñas en aquel mismo lugar, fue canónicamente constituida, el día 6 de mayo de 1890. Somos una Congregación de vida apostólica. Profesamos seguir a Cristo en castidad, pobreza y obediencia, según la espiritualidad de San Agustín, expresada principalmente en la Regla y en nuestras Constituciones  
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Promoción Vocacional / Noticias Agustinas